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Curso intensivo de Eneagrama: Introducción a los conceptos del Eneagrama
El Eneagrama es un mapa de nuestra vida interior, de nuestra personalidad. Describe 9 formas de ver el mundo y relacionarse con él, 9 dinámicas mentales, emocionales y conductuales.
Sábado 31 Enero: 10:00 a 14:00 y de 15:30a 19:30. Domingo 1 Febrero :10-14h .



Programa:

• ¿Qué es el Eneagrama?
• La importancia del auto-conocimiento, presencia y consciencia
• Cerebro Triuno y Triadas en el Eneagrama: viscerales, emocionales e intelectuales
• Centro mental y emocional inferior
• Personalidad y ego
• Temperamento y carácter
• Pasiones y eneatipos
• Fijaciones y eneatipos
• Visón de sí mismo
• Mecanismos de defensa
• Comunicación y personalidad
• Alas e influencias
• Subtipos instintivos: social, sexual y conservación
• Centro mental y Emocional Superior
• Virtudes y eneatipos
• Dinámica del Eneagrama: movimientos de estrés y movimientos conscientes
• Eneagrama y su aplicación en la vida práctica: comunicación y relaciones



Duración del curso: Sábado: de 10:00 a 14:00 y de 15:30a 19:30. Domingo: de 10:00 a 14:00



Orígenes del Eneagrama

El origen del Eneagrama es bastante misterioso y todavía sigue siendo objeto de considerable debate.
La palabra “Eneagrama” es de origen griego y significa "nueve puntos".
La enseñanza original puede remontarse tan lejos cómo 2500 años a.EC, en Babilonia. Allí parece ser que existió una hermandad de sabios, llamada la “Hermandad Sarmoun”, dentro de cuya escuela florecieron muchos de los conocimientos que nos llegaron más adelante a través de los árabes.

Durante los siglos XIV y XV floreció la cultura islámica, la matemática, la astronomía y el álgebra empezaron a mostrase al mundo. que a su vez fue depositaria de la antigua sabiduría Junto con la parte del mundo, se desarrolló también la parte “mística”, siendo esta misma depositaria del conocimiento “oculto”. Esta “mística islámica es lo que se conoce normalmente como “sufismo”.

La trasmisión, siendo oral, se preservaba a sí misma.
Al ser, cómo decíamos de trasmisión oral, no existen registros escritos de esta enseñanza, aunque a lo largo de la literatura y de la obra de los sabios se puede seguir su rastro.
Es, a partir del siglo XX, al hacer aparición en Occidente un hombre singular, llamado George I. Gurdjieff, cuando el Eneagrama se puede constatar, tanto en su figura como en su enseñanza.
G.I.Gurdjieff (1866-1949) estaba interesado en el sentido de la vida. Viajó alrededor de África del Norte y Asia aprendiendo diversas tradiciones espirituales.

Creador de lo que el llamó el “Trabajo” y el “Cuarto Camino” trasmitió a lo largo de los años lo que había ido aprendiendo a lo largo de sus viajes, rompiendo de alguna manera, el silencio de la trasmisión maestro-alumno.

Fue un maestro sufí, de la orden Naqshbandi, quien le trasmitió el secreto conocimiento del Eneagrama. Aludió a él como un instrumento usado para reconocer la aptitud de los estudiantes en el trabajo interno y su capacitación para llevarlo a cabo.
Gurdjieff no trasmitió a sus alumnos el conocimiento que él poseía sobre el Eneagrama, aludiendo al hecho que todavía no era el momento adecuado para ello. Sin embargo, sus alumnos, se volcaron en el estudio matemático del símbolo, así como en sus propiedades de enseñanza no-verbal sobre el ritmo de los procesos tanto físicos como mentales e instintivos.

En los años 60, un chileno llamado Óscar Ichazo retoma el Eneagrama. Funda el Instituto Arica, y según una de sus variadas versiones, recibe el conocimiento del Eneagrama de unos maestros sufíes en Afganistán.

Ichazo desarrolla los 9 tipos de personalidad correspondientes a los nueve puntos del Eneagrama (él afirma que su idea es original y única). En 1971, Ichazo se traslada a Estados Unidos de Norteamérica, dónde Jhon Lilly y Claudio Naranjo, psiquiatra chileno se encontraban en el Instituto Esalen.

Naranjo reformuló el Eneagrama aplicándole el lenguaje de la psicología moderna y comenzó a enseñar su sistema, llamado Eneagrama de las Fijaciones.
Al mismo tiempo, Bob Ochs, sacerdote jesuita, presenta también el Eneagrama, que tiene una amplia repercusión en los ambientes de ciertas órdenes religiosas.

En los 80 el Eneagrama de las Fijaciones se populariza como un sistema de perfiles psicológicos. Helen Palmer y Don Richard Riso comienzan a propagarlo.
A partir de ese momento su evolución y propagación ha sido exponencial… hasta nuestros días.
Autoconocimiento y Eneagrama


¿Que es el Eneagrama?

Lo que vamos a explicar aquí trata de algo tan antiguo como la propia existencia del hombre. El ser humano se caracteriza por hacerse preguntas y tratar de comprender la vida, la existencia y quién es él mismo. Se diferencia del animal precisamente porque trata de entender las cosas. Acepta muy poco de lo que no comprende. Su felicidad y su capacidad de sacar su vida adelante, tiene que pasar por un proceso de comprensión para aceptarse a sí mismo y aceptar sus realidades externas inmediatas, y el mundo en general.


Es así como el ser humano busca herramientas, busca mapas para guiarse, busca información más allá de la información que le proporcionan sus cinco sentidos físicos, y llega un momento en la vida de muchas personas que algo les impulsa a la búsqueda de dicha información. Se da cuenta que el letargo al que se ve sometido, no le sirve para amarse, para valorarse y para a fin de cuentas ser feliz, que es lo que busca todo ser humano.


Una de las grandes claves que se encuentra para comenzar dicho camino de comprensión es el Autoconocimiento: saber quién es uno, cuáles son las estrategias vitales para alcanzar cierta paz, cierta armonía con el mundo que le rodea. Darse cuenta de cómo con su manera de pensar, su manera de sentir y su manera de actuar no consigue aquello que busca. Y desea saber por qué.


Todo ser humano que se haga estas preguntas, o desarrolle un interés más profundo sobre sí mismo, comienza, pues, este camino del saber quién es uno. Empieza a estudiarse a sí mismo. Esto ocurre en una gran variedad de edades. Los 40 eran famosos para ello, pero es evidente la tendencia a que esta muy sentida necesidad se presente cada vez más temprano en la vida. Y, ¿qué mayor interés puede tener la vida que el saber quién es uno, y quiénes los demás?


Ahí es cuando se hacen necesarias las herramientas para el Autoconocimiento. Entre ellas, está el Eneagrama que es, desde mi punto de vista, la que hace una descripción del ser humano más completa. Con ella cada quien puede comprenderse mucho mejor, y a través de ella, puede encontrar muchas soluciones. Desde luego será así, si inicia un trabajo personal con constancia y compromiso.


El origen del Eneagrama permanece indeterminado. En su desarrollo actual, es unánime el reconocimiento a los aportes de George I. Gurdjieff, Óscar Ichazo y Claudio Naranjo. Tras ellos, hay una gran cantidad de autores del tema, que en mayor o menor medida han aportado nuevas visiones y, sin excepción, difundido este valioso modelo tipológico.




El diagrama que ilustra este artículo, es una estrella de nueve puntas inscrita en un círculo, con un flujo interno que ilustran las flechas, que ya indican que se trata de un sistema dinámico: con mucho movimiento. Cada número es uno de los nueve estilos de personalidad. Uno de ellos es el nuestro y es el que nos disponemos a descubrir.


Cada uno de estos estilos de personalidad, tiene una manera muy particular de procesar la información, y de experimentar o suprimir sus emociones. Ninguno de ellos es “mejor”, pero tampoco “peor”, y el movimiento significa que por muy variadas circunstancias y por tiempo muy variable, a veces adoptamos otro estilo de éstos, pero más temprano que tarde regresamos al mismo de partida. Por esto ya, y a diferencia de otras tipologías, el Eneagrama es una herramienta dinámica, en perpetuo movimiento.


Con el mapa de la psiquis humana y su dinámica que sistematiza el Eneagrama, además de comprender cómo vemos y tomamos la realidad , podremos comprender la óptica, los talentos y las limitaciones tanto de nosotros como de los demás. Al comprenderlas, podemos aceptar a las personas con otros puntos de vista, otros temores y otros deseos, bien diferentes a los nuestros, y sin embargo, igual de válidos o de despistados. Podemos así abrir el abanico de nuestra manera estrecha de percibir y encontrar nuevos canales de comunicación, descubriendo que es la manera de dialogar internamente con nosotros mismos, la misma como nos comunicamos pobremente con los demás, y que a esto se debe en gran parte el de lejos mayor problema de la humanidad: los conflictos de relaciones en cualquier nivel y clase de relación humana.


Todos los seres humanos hemos instalado traumas en nuestro mundo inconsciente. Una estructura psíquica defensiva que da lugar a un falso yo. A un falso concepto de uno mismo y por tanto también un falso concepto de los demás y de todas las circunstancias que ocurren en nuestra vida. Es interesante observar que dicha estructura defensiva nos proporciona unas estrategias de pensamiento, sentimiento y actuación que no se corresponden con lo que realmente somos y vamos por tanto a encontrar una explicación de por qué sufrimos, por qué fallamos en la comunicación y por qué en las diferentes facetas de nuestra vida no encontramos la paz y la felicidad que anhelamos. Dichas diferentes facetas son: la familia, nuestra pareja, nuestra economía, nuestras relaciones, la aceptación de nuestro cuerpo, nuestra salud, nuestra vocación, etc.


Antes de hacer breves descripciones de los nueve estilos de personalidad, con la cuales podamos empezar a ver las diferentes maneras de percibir la realidad cuando atendemos a un patrón que se ha repetido a lo largo de nuestra vida, es importante aclarar que partimos siempre de la base de que cada ser humano es único e irrepetible, y así, no existen dos personalidades iguales sobre la tierra. El Eneagrama ilustra con extraordinaria precisión el estilo de personalidad, y no toda la personalidad que para cada ser humano es un campo tan vasto, que por eso requiere del Autoconocimiento. En el mejor de los casos, llegaremos a conocer totalmente una sola persona: a nosotros mismos.


Estilo de personalidad UNO: El reformador. Alguien capaz de encontrarle defectos a todo y a todos, que cree que su razón es la única válida y así quiere reordenar todo a su paso. Es un estilo idealista con una fuerte ira reprimida, con una gran autoexigencia consigo mismo y también con los demás. El cumplimiento del deber por parte de sí mismo y de los demás es su gran motivación, lo cual le lleva a enorme sufrimiento y permanente ansiedad. Reprime su alegría y espontaneidad con su ideal perfeccionista acerca de sí mismo y el mundo que le rodea.


Estilo de personalidad DOS: El ayudador. En su afán por conseguir afecto y consideración toma contacto con las necesidades de los demás con el fin de ser necesitado. Manipula a los demás y al mundo tratando de hacerse imprescindible. Usa para ello su imagen y la renuncia a sus propias necesidades. Usa el halago y los acercamientos afables con el fin de llamar la atención y se ofrece para promocionar consuelo y ayuda con el don de ver que se necesita. Sufre la represión de sí mismo y puede llegar a enfermar cuando no consigue, a cambio de lo que da, lo que no se proporciona a sí mismo.


Estilo de personalidad TRES: El Conseguidor. Necesita ser admirado más que querido, y compite con los demás con el fin de ser el que más trabaja, el que más produce y el que más brilla a su alrededor. No conecta con sus propias emociones, pero sabe simularlas con el fin de manipular el ambiente y vender la imagen que más éxito pueda proporcionarle. Con la tendencia a ser un adicto al trabajo, puede sucumbir al desasosiego que le produce el hacer muchas cosas a la vez y su continua autoevaluación de qué imagen vende al mundo. Más que verse así mismo, es reo de cómo le ven los demás, pues trata de seducir al mundo entero para conseguir admiración y reconocimiento.


Estilo de personalidad CUATRO: El Romántico. Necesita ser comprendido en su infinito y eterno mundo de emociones atormentadas. Es un autoboicoteador de sus dones artísticos y suele sentirse fuera de lugar, inadecuado y defectuoso. Le echa la culpa al mundo por formar parte de él y tiende a la autodestrucción. Es un romántico enamoradizo en perpetua búsqueda de comprensión y empatía por él mismo a través de los demás. Se siente especial y le hace guerra a la vulgaridad. Con tendencias depresivas, suele marcar su hábitat y a sí mismo con toques de originalidad con el fin de distinguirse y así conecta con su inadecuación y su rebeldía contra lo establecido. Es otro de los idealistas del eneagrama.


Estilo de personalidad CINCO: El Observador. Necesita acumular conocimientos en su mundo de ideas para no conectar con el vacío y extrema sensibilidad. Prefiere desconectarse de sus propias emociones, convertirse en pensador y tratar de comprender el mundo desde el intelecto. Así es como también se disocia de la acción, convirtiéndose en el clásico intelectual o investigador científico que prefiere aislarse de los demás y observar la vida sin implicarse en ella. Fácil conecta con la idea de que su acumulación de observaciones y conocimientos, es mejor no compartirlos, para no entrar en lo que más teme: la sensación de pérdida, de vacío interno y externo.


Estilo de personalidad SEIS: El Cuestionador. Sospecha de todo y de todos, en un mundo que percibe esencialmente peligroso y conecta con una gran ansiedad acerca del futuro y las intenciones de los demás. Es legalista y prefiere andar en comunidad. Se siente mejor perteneciendo a grupos de toda índole, cumpliendo y haciendo cumplir las normas. Sigue ideologías y líderes que para él prometan llevarlo hacia la seguridad. Muy ambivalente, puede tener un estilo muy sumiso o uno que busca motivos para rebelarse contra la autoridad. Siempre presa de una gran inseguridad, mantiene el pensamiento filosófico del “pienso luego existo” para no conectar con “solo sé que no sé nada”. Aferrados a sistemas de creencias que algún día les proporcionen seguridad, pueden convertirse en fanáticos.


Estilo de personalidad SIETE: El que hace planes. Otro idealista que prefiere pensar que vive en un mundo feliz porque tiene pánico de conectar con algo profundo de lo que pueda desprenderse dolor. Vividor compulsivo de experiencias, sufre una gran ansiedad por vivir cuantas más mejor, metiéndose en un mundo frenético de alta velocidad. No profundiza ni en sus relaciones ni en sus ideas y planifica su vida continuamente buscando cambios y nuevas sorpresas. Suele no terminar ningún proyecto sin haber comenzado otro, porque abandona las cosas a la primera dificultad. Encuadra la vida, los hechos y sus relaciones sin profundidad. Puede caer en la glotonería tanto mental como material y tiene tendencias a volverse adicto a sustancias, hechos o personas que le provoquen estados de euforia y falsa felicidad.


Estilo de personalidad OCHO: El Jefe. Experimenta el mundo como permanente amenaza contra su integridad y su supervivencia. Las personas son sus amigos ó sus enemigos sin matices intermedios. Así, prefiere atacar antes de ser atacado y puede convertirse en una persona agresiva e impulsiva que pasa a la acción sin reflexión y sin sentimientos de culpa y compasión. O conecta con la sensación de injusticia en el mundo y quiere vengarse. Personas con gran energía para la acción que convierten en algo siempre con gran intensidad. Son especialmente excesivos en su manera de actuar e intimidan al mundo y a las personas sólo con su presencia y tono de mando. Son especialmente desconfiados de quien muestra debilidades, para no conectar con su propia debilidad que es inmensa.


Estilo de personalidad NUEVE: El Concialiador. Sobreadaptado, se caracteriza por una gran afabilidad en sus relaciones por miedo a conectar con la agresividad o la tensión que pueda producir el medio en el que se desempeñan. Prefieren fundirse o aunarse a lo que haya pasar desapercibidos con el fin de que la vida sea más tranquila. En ese sentido se auto olvidan de sí mismos, narcotizando sus propios deseos e impulsos así como la capacidad de emprendimiento. Eligen, pues, la rutina y las rutas fijas de recorridos de vida que ya conocen, que aunque no les proporcione felicidad alguna, sí les da la tranquilidad de saber lo que puede suceder. Suelen conectar con la pereza no solo para la acción, sino también frente a crecer mental y espiritualmente.


Los estilos “puros” no existen. Todos tenemos un poco de todos, pero hay uno que de lejos predomina, y el énfasis sobre que el Eneagrama es dinámico es porque la psiquis humana sigue unos patrones de flujo muy determinados, entre estos estilos.


Falta por decir la mejor parte, y es que El Enegrama no solo es una herramienta magnífica para el diagnóstico psicológico, sino que a diferencia de otras tipologías o modelos para acercarse al insondable mundo interior del ser humano, ofrece también direcciones precisas para el trabajo de cambio, e ilustra con gran belleza cómo el listado anterior –meras pinceladas un poco caricaturescas- está acompañado para todos y cada uno de los estilos de extraordinarios talentos que les son también específicos.


El quid del asunto viene estando en que ciertas destrezas adquiridas por sobreentrenamiento, y que son muy útiles para determinados cometidos de la experiencia de vida, pretendemos usarlas para todo y todo el tiempo. Me limito a un solo ejemplo: la claridad mental y el razonamiento lógico que a alguien le permiten manejar con buen tino sus finanzas, desde cuadrar bien la cuenta del banco y manejar con eficiencia su presupuesto, no sirve para nada, si de compartir afecto se trata, o para ponerse en acción cuando acción es lo que procede.


Imparte:

Isabel Salama. www.isabelsalama.com. Psicóloga especializada en psicología clínica y laboral. Docente.
Presidenta de la “Asociación de Profesionales, Investigadores y Difusores de la ciencia conocida como Eneagrama”



www.aeneagrama.es